Incrementar el consumo nacional de la quinua
Editorial. El nombramiento que el presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Evo Morales, recibió de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), como embajador de la quinua va más allá de un simbolismo porque tiene que ver con el reconocimiento para Bolivia como el principal país andino productor de este cereal.
Es importante destacar la afirmación del presidente Morales en oportunidad de recibir dicha nominación, cuando sostiene que este alimento es un instrumento para “descolonizar” la alimentación, lo que en realidad se debería entender más que la connotación ideológica, como alternativa a los alimentos convencionales que el ser humano puede tener para su nutrición.
La quinua es considerada como el “grano de oro” porque es uno de los pocos alimentos de origen vegetal y nutricionalmente completo que presenta un adecuado balance de proteínas, carbohidratos y minerales. La producción durante los últimos años ha ido en aumento y se prevé más de 44.000 toneladas de quinua para esta gestión tras la cosecha de alrededor de 69.972 hectáreas.
Sin embargo de ello, es notorio que el consumo de quinua en el país no es extensivo entre la población y ni siquiera puede alcanzar índices que reflejen que el alimento está siendo parte principal de la dieta de los bolivianos, pues se trata de un cereal que es caro. La explicación principal está en que si por un lado la quinua boliviana es producida en mayor cantidad estos volúmenes se van fuera del país. Un 50 por ciento de la quinua se exporta de manera legal a distintos mercados de América Latina y un 40 por ciento sale a través de mecanismos ilegales y solo el 10 por ciento es para el consumo en el país.
De tal modo que la producción de la quinua debería primero favorecer a la alimentación nacional, sin descuidar los volúmenes de venta al exterior y desde luego controlando la salida ilegal. El problema cuando ocurren estos fenómenos que tienen que ver con la producción nacional, mercado nacional y externo e incluso la venta ilegal, está en buscar soluciones estructuradas y de planificación. Es que resulta contradictorio que siendo Bolivia uno de los países productores y teniendo este “grano de oro” no beneficie primero a los consumidores nacionales.
Los índices de desnutrición en el país son alarmantes en las áreas rurales y en las zonas urbanas donde se forman cordones de miseria, lo que debe obligar a encontrar soluciones, y una de ellas es, precisamente, promoviendo el consumo extensivo de un cereal de tantas propiedades nutricionales. Si la FAO pretende popularizar el consumo de la quinua, por su calidad nutricional y para diversificar cultivos, es lógico que Bolivia establezca una política nacional sobre la quinua, que mantenga o fortalezca el actual fomento mejorando los volúmenes de producción, planificándolos y estableciendo proyecciones de mayor alcance, precisamente para cumplir el objetivo primordial señalado por la FAO para popularizar el consumo de la quinua pero en ámbito nacional.
El objetivo central pensando en la población boliviana es que la quinua se convierta progresivamente en un alimento diario que esté en la mesa de todos los bolivianos y que este mismo sea preparado en sus diferentes recetas y exquisiteces para el consumo casual que sustituya la comida chatarra comprobadamente dañina para la salud de las personas. Ésta puede ser una forma de descolonización alimentaria.

REFORMA AGRARIA
Distribución y titulación de tierras. A pesar que Bolivia tiene suficientes tierras, la estructura agraria se caracteriza por la coexistencia de minifundio de la parte andina y el latifundio en las tierras bajas. La consecuencia de ello es que más del 80% de la población rural boliviana vive en la pobreza y extrema pobreza.

AUTONOMIAS INDIGENAS
La nueva constitución (2009) contiene un amplio catálogo de derechos indígenas recogidos del Convenio 196 de la OIT, la declaración de las Naciones Unidas y la Asamblea Constituyente (2006-2008).En adelante el mayor reto es el pleno ejercicio de los mismos, proceso que apenas comenzó.

SEGURIDAD ALIMENTARIA
El efímero Decreto 748 provocó la subida de precios especialmente de los alimentos y desató una ola de protestas sociales en todo el país. Sin embargo el problema no es circunstancial y se requiere un trabajo sostenido de seguimiento y análisis de las políticas agrarias y de seguridad alimentaria del gobierno.

TIERRA Y MUJER
Entre 2006 y 2010 la titulación para las mujeres se incrementó a (23%)sin embargo continúa siendo menor en proporción con la titulación de los varones (36%). Uno de los principales retos pendientes para la implementación de una nueva política de tierras en Bolivia, es la inclusión de las mujeres como beneficiarias en la distribución de tierra.
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