Ningún respaldo a idea de regular el valor de la soya
El presidente francés Francois Hollande encendió el botón de alerta de los países exportadores de soya, al sugerir convocar al G-20 para tratar de poner un tope al precio del producto, que actualmente supera los $us 600 la tonelada. Medida que no es bien vista por los productores y exportadores, que no creen que el pedido tenga éxito. Además de señalar que el buen momento por el que atraviesa el precio internacional de la soya, no es aprovechado en el país, por las políticas de prohibición, restricción y franjas de precios que impone el gobierno nacional a los productos.
En Bolivia ya hay manipulación de precios. Según Oswaldo Barriga, Gerente General de la Cámara de Exportadores de Santa Cruz (Cadex), toda intervención artificial del mercado puede generar efecto adversos. Además, señaló que en el país ya existen intervenciones en los precios, por parte del gobierno, que están generando que los productos como el grano de soya salga de contrabando fuera del país, porque es mejor cotizado afuera.
"No estamos de acuerdo que se plantee un manejo artificial de los precios de la soya, eso mataría el principio bajo el cual el mercado mundial se maneja. Entraríamos al juego de Bolivia, que en muchos de sus productos se está manipulando los precios con resultados negativos. El sector productivo primario ha tenido una cosecha extraordinaria, de la cual no se ha podida aprovechar en su mayor magnitud, por las restricciones a las exportaciones de productos derivados de la soya, como son el aceite y la harina, además de la imposición de franja de precios", expresó Barriga.
Más. Por su parte Gary Rodríguez, Gerente General del IBCE, manifestó que el buen momento de la soya debe ir acompañada de la eliminación total de las restricciones, para beneficio de los productores y el país, además de señalar que las 300 mil toneladas de grano de soya que autorizó exportar el gobierno de un momento a otro, obliga al exportador realizar una planificación para la logística, transporte, entre otras estrategias, por lo que considera que nunca se debió restringir la salida de este producto.
En tanto que el presidente de Anapo, Demetrio Pérez, comentó que en el país se ha sembrado 800 mil hectáreas de soya y que los silos están repletos, por lo que necesitan mercados donde este producto sea exportado.


