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Home TIERRA Tierra y mujer África, la de la esperanza y el desconsuelo

África, la de la esperanza y el desconsuelo

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Patricia Costas Monje
Investigadora – Fundación TIERRA

9 de abril de 2010

La mítica África, la de las películas clásicas con paisajes exuberantes, la de los safaris, la del gospel religioso, se contrasta fuertemente con la pobreza y la violencia sistemática, como una forma de relacionarse día a día. África es intensa y, como la mayoría de los que nos encontramos en el hemisferio sur del planeta, ha sufrido la colonización occidental y europea. La colonia ha sabido potenciar las estructuras verticales de las sociedades tribales, para poder dominar mejor a los originarios de estas tierras. Por lo que los sectores más empobrecidos y vulnerables has sufrido siempre las peores adversidades con pocas esperanzas de poder salir de la pobreza extrema y la violencia constante.

La Fundación TIERRA ha tenido la oportunidad de poder participar en un evento organizado por PROCASUR e ILC en Uganda y Kenia entre el 8 y 16 de marzo, en torno al tema del  Acceso de la Mujer a la Tierra. Este evento consistía en una Ruta de Aprendizaje, que consiste en poder conocer proyectos o experiencias dirigidas, ya sea por ONGs que trabajan en pro de los derechos humanos y sobre todo de la mujer, o por grupos de base comprometidos con su comunidad. Al mismo tiempo esto permite intercambiar experiencias entre los participantes de la Ruta, que a su vez también formaban parte de otros proyectos en sus países de origen. El elemento común entre los proyectos que visitamos es impulsar el efectivo acceso de la mujer a la tierra. Ya sea desde la promoción de los derechos de las mujeres respecto a la tierra, el apoyo y asesoramiento legal en la adquisición de títulos de propiedad y finalmente apoyo a la unidad familiar que ellas encabezan.

Tierra y organización social

La falta de acceso a la tierra por parte de la mujer es apenas la punta del ovillo. Debemos retroceder mucho más para poder entender la desventajosa situación de las mujeres rurales en Uganda y Kenia. La población rural está distribuída por tribus. Por lo general, las leyes tribales establecen que la herencia debe ser patrilineal, lo que conlleva a que la mujer puede acceder a la tierra recién cuando se casa, pero al mismo tiempo sucede que cuando el marido fallece, sus parientes asumen que la tierra debe volver a manos de la familia del varón, por lo que se expulsa a la viuda y los huérfanos de la tierra y la casa, debido a que no poseen títulos de propiedad y carecen de elementos a su favor para demandar la recuperación de esta tierra.

Por esta concepción patrilineal de la propiedad también se asume al hombre como única cabeza de familia que debe administrar la tierra. Sin embargo, en los hechos son las mujeres las que mas aportan al trabajo agrícola (en Kenia se manejan estadísticas que afirman que las mujeres se encargan del 70% de la producción agrícola), pero sigue considerándose al varón como el representante de esta unidad familiar, despojando a las mujeres de todo tipo de derechos de posesión y propiedad respecto a la tierra y la vivienda.

Proyectos de apoyo a mujeres

Hemos conocido interesantes e innovadoras propuestas de apoyo a las mujeres con resultados efectivos. Esto conlleva necesariamente a enfrentarse ante muchas adversidades, entre ellas, las leyes oficiales pero también los usos y costumbres, la pobreza como factor principal de precariedad y, ligada a ambas, la corrupción de las instituciones gubernamentales que dificulta el acceso de la población en general a ejercer sus derechos plenamente. El presente artículo tiene por objetivo describir los mencionados proyectos que hemos tenido la oportunidad de visitar, al mismo tiempo retratar algunas enseñanzas a partir del relato de mujeres que, pese a haber perdido todo de un momento a otro, han encontrado una luz de esperanza gracias a la creación de espacios de apoyo a la defensa de los derechos de las mujeres en torno a la tierra.

A continuación describimos brevemente cada uno de los proyectos que hemos visitado.

1. Women’s aspirations over land and land matters. Distrito de Kibaale, Uganda

El proyecto se lleva a cabo en el distrito de Kibaale, en dos comunidades Kanywamiyaga y Nyamacumu. En esta región las mujeres poseen un bajo nivel de acceso a la educación, por lo mismo también tienen un bajo nivel de conocimientos sobre sus derechos sobre la tierra. Si bien, de acuerdo a las leyes de Uganda, las mujeres pueden acceder a poseer títulos al igual que los varones, las leyes tradicionales (customary law) les prohíben. En esta región hay una diferencia entre tierra familiar y marital, debido a que el varón es polígamo. Cuando las mujeres se casan reciben un pedazo de tierra, denominado tierra marital, que le asigna el marido del total de su propiedad familiar. En esta estructura patrilineal el varón posee el control total sobre la tierra y puede disponer del número de esposas que quiera en función al tamaño de su propiedad. Cuando fallece el marido, por más mujeres que tenga, la tierra se revierte para su familia o para los hijos mayores, por ser varones, teniendo mayores oportunidades de quedarse con la tierra. Como las mujeres desconocen sus derechos, muchas veces abandonan la tierra o son expulsadas violentamente.

Una primera etapa del proyecto ha consistido en realizar talleres con las mujeres respecto a las aspiraciones que tienen respecto a la tierra, ya sean mujeres casadas, solteras o divorciadas, al mismo tiempo se ha dotado a las mujeres de información sobre sus derechos. Esto ha permitido apoyarlas desde varios ámbitos.

Se trabaja sobre los derechos de la mujer y el desarrollo, y se apoya a las mujeres en incentivos productivos como el caso del café. Ahora, muchas mujeres asumen poco a poco un empoderamiento importante, existe una organización de mujeres productoras que se llama SACCO. En nuestra visita, entre las intervenciones de las mujeres participantes de este proyecto, se ha percibido que sus principales retos son poder lidiar con la organización comunal que es muy tradicional, y al mismo tiempo conocer sus derechos.

2. La implementación de una cláusula para el consentimiento del cónyuge. Distrito de Kayunga, Uganda

El proyecto hace referencia a un artículo en la ley de tierra en el que incorporan la necesidad de que las mujeres participen en cualquier transacción que se realice sobre la tierra. Muchas mujeres fueron víctimas de la transacción inconsulta que hacen los maridos. Una vez más las mujeres no conocían sobre esta cláusula. Este proyecto se enfocó en el asesoramiento legal a las mujeres, ya sea para el proceso de demanda cuando son víctimas de esta transacción inconsulta o para la adquisición de documentos de identificación que carecen muchas de ellas.

Es un proyecto reciente, impulsado y apoyado por AHURICA que es una ONG que trabaja con el tema de los derechos humanos en esa región.

3. Kenya Land Alliance (KLA), Nairobi, Kenia

Kenya Land Alliance es un paraguas institucional cuyos miembros trabajan con organizaciones de la sociedad civil e instituciones respecto a la tierra. Trabajan también desde la incidencia a las políticas nacionales, así como el marco jurídico como la que se hizo durante la discusión de una nueva ley de tierra que data de 1999 y la nueva Constitución Política del Estado que posee Kenia. Presentamos a continuación dos escenarios en que los y las participantes de la Ruta de Aprendizaje compartimos con KLA.

3.1 Panel de discusión

Participamos de un panel de discusión organizado por KLA en el que compartieron proyectos enmarcados en la problemática de falta de acceso de la mujer a la tierra. Uno de los proyectos que promueven es el Instituto de Género, cuyo objetivo es la formación de profesionales en derechos de las mujeres a la tierra y conocimiento de las leyes, desarrollo, producción, comunicación y liderazgo. También manifestaron que el gran reto es la persistencia de las leyes tradicionales como un marco legislativo paralelo al oficial, lo que genera conflicto en las interpretaciones.

Finalmente, como parte del debate se enumeraron los Principios Fundamentales de la Política de Tierra en Kenia donde incluyeron que los derechos de las mujeres al acceso, propiedad, control, gestión, administración y herencia a la tierra es uno de los principales puntos.

3.2 Visita a los campos de desplazados (en inglés internally displaced persons, IDPs)

En 2007 hubo un conflicto a raíz de las elecciones presidenciales en Kenia, dos tribus Kikuyus y Luos se disputaban por ocupar la presidencia. Los Kikuyos siempre han ocupado cargos de poder, los Luo por su parte manejan las instituciones financieras en el país, pero en esta oportunidad ellos también optaron por buscar el control político. En esa oportunidad se denunció fraude electoral, lo que desató un conflicto tribal de larga data, derivado en enfrentamientos que dejaron 1500 muertos y 350 mil personas desplazadas (cifras que maneja KLA).

Los desplazados se han instalado en Campos de tránsito. Una vez restablecido el orden, con la intervención del ex Secretario General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) Koffi Annan, se lanzó la operación Rudi Nyumbani (retorno a casa), que consistía en dar un apoyo económico a las personas que decidan retornar a sus lugares de origen. Muchos no han retornado a sus casas por razones varias que tiene que ver con el conflicto tribal latente; y aún permanecen en estos campos. Otros han intentado volver pero asociados, es decir, comprar entre varias personas un lote más grande con el dinero que reciben del gobierno.

Uno de los campos que visitamos estaba distribuido por carpas de 14 personas, se organizaban entre mujeres y niños en unas carpas y sólo hombres en otras. Las mujeres prácticamente se encargan del trabajo agrícola, los varones buscan trabajos de jornaleros en poblaciones cercanas. En muchos casos, los varones abandonan a sus familias, hay cifras que registran que el 80% de los desplazados son mujeres. Hay muchas mujeres cabezas de familia, aunque muchas veces no figuran en la lista de los miembros de estos campamentos. En este campo había 86 familias distribuidas en 42 carpas.

Estos campos, además son de una pobreza extrema; debido a que son campos de tránsito. Por lo general no cuentan con el equipamiento necesario para poder vivir indefinidamente ahí. Sin embargo, las posibilidades de volver son muy pocas. KLA apoya a los miembros de estos campos en aspectos legales, en procurar que las mujeres puedan tener mejores condiciones respecto a la titulación de tierra, para que así puedan recuperar las tierras anteriores. El liderazgo es mesiánico y marcadamente varonil, esto quizás se explica por la necesidad de ‘seguir’ a alguien en una actitud de nomadismo impuesto.

Los siguientes dos proyectos están dirigidos por grupos de base organizados localmente, lo componen hombres y mujeres pero con un claro liderazgo femenino.

4. La protección de los derechos de las mujeres en el distrito de Gatundu, Kenia

El proyecto en Gatundu se autodenomina Watch Dogs (referidos al acompañamiento sigiloso al desarrollo de los diversos programas que posee este proyecto). Poseen un equipo multidisciplinario y un conjunto de programas que se complementan entre sí, proporcionando un apoyo integral a las mujeres y sus familias, en la búsqueda de un efectivo ejercicio de sus derechos. Poseen principalmente 4 programas:

  • Home-based Care. La problemática del VIH conlleva a un conjunto de otros problemas que afectan a la familia. Apoyan y acompañan el tratamiento médico de las mujeres y los hijos portadores de VIH. Posteriormente al fallecimiento de la madre se protege y orienta a los huérfanos de padre y madre con VIH.

  • Mujer y propiedad. Sobre la base de formación de grupos comunitarios funcionan los Watch Dog por la tierra y la propiedad. Estos grupos asisten a las personas que sufren la violación a sus derechos. Dentro de este programa trabajan los paralegals, que son asesores jurídicos que, a diferencia de Uganda, no son reconocidos por el Estado Keniano. Los paralegals proporcionan los siguientes servicios:
    • Ofrecen información básica legal
    • Median entre las dos partes que disputan la propiedad de tierra
    • Acompañan a las mujeres en todo el proceso de la demanda hasta llegar a juicio
    • Movilizan o coordinan con la gente de la comunidad para hacer las demandas
    • Liderazgo femenino. Entendido sobre todo como desarrollo o fortalecimiento de capacidades.

  • Recursos de la comunidad y medios de subsistencia. Se crean espacios de capacitación técnica tanto individual como colectiva.

5. Grupo de base Young Widows. Programa Asistiendo a las viudas jóvenes de Kayole. Nairobi, Kenia

Este grupo de base, a diferencia del proyecto anterior cuyo programa es más integral, apoya a las mujeres desde el momento en que son expulsadas de las tierras y casas familiares de las que se apropian las familias del varón. En la mayoría de los casos se quedaron viudas debido a que el marido murió joven por contagio de VIH (adquirido por relaciones extramaritales), por lo que muchas de ellas también portan el virus.

  • El proyecto contiene varios servicios:
  • Poseen un centro de acogida, juego de cama, cocina y comida para que las mujeres y sus hijos que han sido despojadas de todo tengan dónde dormir por un tiempo.
  • Reciben apoyo psicológico debido al trauma provocado por la expulsión, que se realiza generalmente de forma violenta.
  • Ponen a disposición de las mujeres un paralegal que la oriente.
  • No dan apoyo directo a los huérfanos pero consiguen hacer alianzas con otras organizaciones.

Las integrantes de este grupo, ya sean nuevas o antiguas se reúnen junto a sus hijos mensualmente. Esto permite un intercambio de información y experiencias horizontales en las que cada una de ellas comparte con el resto su experiencia y el estado de situación en el que se encuentra ya sea su demanda o algún proyecto que estén emprendiendo.

Conocimiento es poder. Algunas reflexiones

  • La situación de vulnerabilidad extrema en la que se encuentran las mujeres rurales tanto en Uganda como en Kenia, es el resultado de una cadena de violaciones a sus derechos humanos de forma sistemática.

  • Un primer nivel, de las leyes y costumbres tribales, excluye a las mujeres respecto al control sobre la tierra mediante el sistema hereditario patrilineal, las mujeres no tienen opciones de administrar los recursos que ellas mismas generan con su esfuerzo, por el contrario, las comunidades rurales, mediante las tradiciones, siguen reconociendo al varón como jefe de familia, ya sea el marido, el hermano o el hijo. Todo esto enmarcado en la organización patriarcal del orden social

  • La poligamia puede ser ejemplificadora: el varón decide de qué forma administrar y distribuir la tierra familiar entre las esposas que tenga, las mujeres producen ya sea la tierra marital como la familiar y es el hombre que tiene todo el control de los recursos producidos por ellas. En ningún momento se reconoce el importante aporte de las mujeres.

  • Un segundo nivel puede estar determinado por las instancias gubernamentales. La corrupción, uno de los principales culpables para que los sectores más desfavorecidos no dejen nunca de serlo, es una traba para que las demandas presentadas por las mujeres concluyan favorablemente para ellas, todo esto porque la contraparte de la familia del varón tiene más recursos económicos para poder corromper.

  • Por otro lado, pese a que en el caso de Kenia están estrenando una nueva Constitución Política del Estado y poseen una nueva ley de tierra, en los hechos las leyes tribales proporcionan elementos paralelos de interpretación a las leyes oficiales que continúan postergando a las mujeres en el acceso a sus derechos.

  • La invisibilización de las mujeres a nivel de las comunidades y de las leyes nacionales se incrementa con el fenómeno del VIH que conlleva al estigma social y la expulsión de la tierra familiar. Esto obliga a muchas mujeres a la prostitución, al mismo tiempo a la propagación del virus, además se incrementa la orfandad y paradógicamente la producción, ya que las mujeres son las que mayormente producen.

  • Una vez que las mujeres han tomado contacto con estas organizaciones y han recibido apoyo de forma integral, ya sea en lo legal, asesoramiento respecto a sus derechos, apoyo psicológico, cobijo, apoyo médico y asistencia a los huérfanos, quizás por primera vez en sus vidas se han sentido valorizadas.
  • Esto no necesariamente significa que en todos los casos las mujeres y sus familias hayan conseguido relativa estabilidad, sin embargo, muestran un proceso en el que ahora se sienten empoderadas a partir de lo que han avanzando en la defensa de sus derechos y están conscientes del arduo camino que les falta por avanzar, pero asumiendo otra actitud ante las adversidades.

  • En un contexto en que las mujeres están completamente invisibilizadas, ya sea en su aporte, ya sea en su rol productivo, ya sea en la protección de sus derechos y finalmente en la valorización de sus capacidades, adquirir mayor conocimiento implica empoderamiento. El conocimiento sobre sus derechos y sobre el papel importante que juegan en la reproducción social de su entorno es un proceso irreversible. Si bien las leyes tradicionales –usos y costumbres- aún pesan negativamente sobre la opresión que viven las mujeres, ellas están avanzando, conscientes de las adversidades, y tienen esperanza en un contexto de extrema vulnerabilidad.

  • En Bolivia la Ley INRA de 1996 –hace 14 años- en su artículo 3 establece la obligatoriedad de la titulación de la propiedad de la tierra simultáneamente a favor de los hombres y las mujeres, sean casadas o convivientes. La ley de Reconducción Comunitaria (2006), diez años después, avanza un poco más y obliga a que todo título individual sea otorgado a favor de la pareja, y el nombre de la mujer encabeza el certificado de propiedad. Es la legislación mas avanzada de América Latina.

  • Por otro lado, tenemos una nueva Constitución Política del Estado que alberga en su seno importantes y fundamentales derechos de las mujeres y también de los pueblos indígenas, producto de una armonización entre leyes tradicionales y leyes oficiales, que por lo general se encuentran contrapuestas. Sin embargo, aún persiste la resistencia de muchos hombres (indígenas campesinos) que sienten que, en el caso de acceso a la tierra –con la titulación obligatoria a la pareja- sus costumbres están siendo vulneradas. En los hechos, existe la sobrevalorización de lo masculino en detrimento de lo femenino, naturalizando de esta forma la discriminación hacia las mujeres, ya sea al interior de las organizaciones sociales como dentro de la estructura gubernamental. Todo esto responde a marcos culturales aún tradicionales.

  • Pese a esto, las mujeres avanzan, aunque algunas en escenarios de violencia por parte de algunos compañeros que se resisten a que las mujeres puedan incursionar en espacios de decisión, de consolidación de su ser soberano disfrutando plenamente de sus derechos, ya sea a la tierra, la propiedad, al acceso y al territorio colectivo.

  • Un elemento interesante en Bolivia es la importante capacidad organizativa que poseen las mujeres, lo que minimiza su vulnerabilidad. La nueva Constitución Política del Estado y la ley de tierra reconocen los derechos de las mujeres respecto al acceso y control sobre la tierra, sin embargo la aplicación de las leyes son los próximos retos de las mujeres rurales hacia una Bolivia más abierta y pluralista.

 

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