Entre papas y conglomerados

Desde año nuevo que estoy visitando comunidades campesinas en el Altiplano. De simples sondeos he pasado a organizar talleres para que productores de papa me cuenten, con sus propias palabras, acerca de sus posibilidades reales de desarrollo. En medio de tanta información vertida y una que otra omisión deliberada, compruebo (una vez más) que el subsector papero merece más dedicación y apoyo.
Algunas comunidades ciertamente están orgullosas de ser consideradas como paperas. Sus rendimientos de papa consumo son, por lo general, superiores a las frías estadísticas proporcionadas por el INE. Pero así como hay comunidades presuntuosas de su papa Huaycha, Imilla Negra, Desirée o Robusta, también hay miles de campesinos disconformes con su producción, rendimiento y venta a pesar de su potencialidad y buenos precios en el mercado.
En medio de tanto viaje y tanta papa, me tomé un descanso y aproveché para intercambiar algunas notas estrictamente académicas con un amigo que persigue su doctorado en el Japón. De visita en La Paz, me comentaba que aquellas encuestas que realizamos sobre el subsector quinuero y notas sobre un Programa de Desarrollo de Proveedores (PDP) habían sido ampliamente comentadas para mostrar las bondades de una agricultura de contrato en poblaciones de extrema pobreza. Hoy, ciertamente el conglomerado de quinua en Bolivia se ha desarrollado extraordinariamente gracias a las innovaciones tecnológicas introducidas en los PDP, los cuales estaban promovidos por empresas exportadoras que compran quinua alrededor del salar de Uyuni.
Después de intercambiar un poco de historia, algunas cifras más que interesantes, una que otra estimación econométrica e interpretar una realidad muy compleja, además de hacer gala de nuestros conocimientos sobre economías campesinas, terminamos nuestro café con sabor a poco, pero ciertamente entusiasmados con los resultados obtenidos. Sin duda alguna, nuestra apuesta por desarrollar algunas cadenas productivas fue un acierto, a pesar del estado de pobreza de la mayoría de sus actores. Asimismo, coincidimos que la asistencia técnica y financiera de varias agencias internacionales de desarrollo a empresas con visión competitiva y Responsabilidad Social Empresarial nos había dado una lección que podía y debía replicarse.
No obstante, la evidencia encontrada también apunta a una triste realidad que no podemos ocultar. Aquellos campesinos que actúan en el mercado sin un PDP tienen menor probabilidad de desarrollo, dado el estado de los mercados actuales. El hecho de contar con un contrato (sea verbal o escrito) permite a los agricultores producir más, planificar mejor, disminuir considerablemente sus riesgos, mejorar la acumulación de activos e incrementar su precario ingreso.
La evidencia encontrada en un subsector tan particular como es el de quinua es más que alentador. El desafío consiste ahora en desarrollar una agricultura de contrato en el subsector más tradicional del agro boliviano. Con tanta juventud en las ciudades y creciente demanda de comida rápida en nuestro medio, se puede identificar zonas productoras para sustituir, en primera instancia, esa papa frita precongelada que traemos del exterior. De hecho, las cifras encontradas sobre importaciones de papa frita precongelada son más que una invitación a invertir y apostar por una nueva alianza público/privada entre paperos e industria de comida rápida. Al respecto, sólo queda decir: ¿quién se anima a apoyar un nuevo Programa de Desarrollo de Proveedores en el subsector de papas en Bolivia?
Artículo de opinión Fernando Crespo Valdivia

REFORMA AGRARIA
Distribución y titulación de tierras. A pesar que Bolivia tiene suficientes tierras, la estructura agraria se caracteriza por la coexistencia de minifundio de la parte andina y el latifundio en las tierras bajas. La consecuencia de ello es que más del 80% de la población rural boliviana vive en la pobreza y extrema pobreza.

AUTONOMIAS INDIGENAS
La nueva constitución (2009) contiene un amplio catálogo de derechos indígenas recogidos del Convenio 196 de la OIT, la declaración de las Naciones Unidas y la Asamblea Constituyente (2006-2008).En adelante el mayor reto es el pleno ejercicio de los mismos, proceso que apenas comenzó.

SEGURIDAD ALIMENTARIA
El efímero Decreto 748 provocó la subida de precios especialmente de los alimentos y desató una ola de protestas sociales en todo el país. Sin embargo el problema no es circunstancial y se requiere un trabajo sostenido de seguimiento y análisis de las políticas agrarias y de seguridad alimentaria del gobierno.

TIERRA Y MUJER
Entre 2006 y 2010 la titulación para las mujeres se incrementó a (23%)sin embargo continúa siendo menor en proporción con la titulación de los varones (36%). Uno de los principales retos pendientes para la implementación de una nueva política de tierras en Bolivia, es la inclusión de las mujeres como beneficiarias en la distribución de tierra.
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