Campesinos e indígenas identifican obstáculos para la justicia indígena

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A pocas semanas de la Cumbre Nacional de Justicia Plural, los indígenas y campesinos afirman que la justicia indígena enfrenta obstáculos para conseguir la igualdad de jerarquía entre la jurisdicción ordinaria y la jurisdicción indígena originario. Así lo hicieron conocer en la Mesa de Diálogo sobre la justicia indígena realizada en Sucre el pasado 25 de abril.


Algunos problemas serían el desconocimiento de la justicia indígena de parte de las autoridades judiciales ordinarias, la debilidad del sistema judicial en general y el mero carácter discursivo de la justicia indígena frente a la ordinaria.


Samuel Flores, Secretario Permanente del Tribunal de Justicia Indígena, señaló que "los jueces y fiscales no saben qué es una nación y pueblo indígena". Estas autoridades se basan en el código penal, código civil.


Efrén Choque, Magistrado del Tribunal Constitucional, resaltó que la justicia indígena enfrenta muchos problemas. No "goza de buena salud", tal como afirmó el Viceministro de Justicia Diego Jiménez al señalar que la justicia indígena no será parte de las mesas de discusión de la Cumbre Judicial. La justicia ordinaria debería "alimentarse de sus valores y principios de la justicia indígena", había enfatizado esta autoridad (La Razón 29-03-2016). En contraste, el magistrado Choque señaló que "hay una justicia grande, la justicia ordinaria, que se está comiendo a una justicia pequeña una justicia debilitada", la "justicia indígena hoy es más discursiva, nos recordamos en eventos como esto", "¿cuántos de nosotros aquí presentes hemos recurrido a la justicia indígena?, cuestionó.


Herramientas y lenguaje sencillos no burocráticos


Cinthia Armijo, Magistrada del Tribunal Agroambiental, sugirió elaborar herramientas de coordinación y cooperación entre la justicia ordinaria y la justicia indígena, que "sean simples y sencillos", que ayuden en las decisiones que debe adoptar un juez. "Los procedimientos escritos en detalle generan una burocracia, donde los abogados se aprenden al detalle esa minuciosidad, pero no se aprenden para hacer justicia, se aprenden para chicanear y para que el proceso en vez de durar 5 o 6 meses termine durando 3, 4, 5 años. Entonces, si hay algo que nosotros debiéramos aprender de la justicia indígena originario campesina, es esa rapidez, es esa sencillez" remarcó.


La Magistrada Armijo propuso también un aprendizaje mutuo y recomendó que "se puede aprender de los errores que se han tenido en la justicia ordinaria para no repetirlos en la aplicación de la justicia indígena".


Otra fortaleza de la justicia indígena es la resolución de la causa vía oralidad, sin que necesariamente esté intermediada por los abogados. Mencionó que "los abogados complicamos más las cosas porque tenemos un lenguaje más complicado y a partir de eso se puede disfrazar muchas cosas. Tenemos que aprender nosotros a ser más simples y sencillos y que la decisión que un juez tome sea perfectamente entendible por todos, por el que ha ganado y por el que está perdiendo".

 

Las experiencias indígenas


Por su parte Roberto Sánchez Apaza, de la Marka Ulloma de Pacajes, señaló que los indígenas tienen formas propias para "solucionar los problemas desde nuestros [sus] ancestros". Carmen Chuvé de la Central Indígena de Comunidades Originarias de Lomerío (CICOL) enfatizó que en su territorio "siempre se aplica lo que es la justicia indígena, por ejemplo, si hay un error grave de un hermano indígena, el tope último [de sanción o pena], como se dice, es la expulsión de la comunidad. Pero lo que nos limita y nos hace dudar es que la Asamblea Legislativa Plurinacional es que saca una ley que está contra la Constitución".


José Inca Chocotea, Mallku de la nación Charcas del Norte de Potosí, exigió que la justicia indígena sea respetada y "sea valorada a nivel nacional, ahora nosotros como indígenas no nos sentimos valorados. Todo nuestro sistema judicial no es respetado en Bolivia". "Nosotros como nación Charcas queremos tener nuestro propio sistema jurídico, ya no queremos tan solamente depender de la justicia ordinaria [...] queremos normativizar nuestro sistema jurídico", es decir, claridad basada en acuerdos de "cómo debemos actuar" ante problemas concretos.


Sobre este punto el magistrado Efrén Choque, relativizó la codificación de la justicia indígena puesto que caería en los mismos vicios que la justicia ordinaria, "la justicia indígena originaria campesina tiene otra forma, siempre se ha dicho que es oral. Aunque tiene algo de general, el aymara tiene otra forma, el quechua también, en Charagua, en la Chiquitanía tienen sus propias formas. En ese sentido no se podría codificar. Tomando en cuenta que en ese error ha caído la justicia ordinaria, porque tiene sus pasos y siempre ha tenido sus crisis. Pero tiene que haber unos pasos procesales en común".


Finalmente, Wilma Mendoza de CNAMIB (Confederación Nacional de Mujeres Indígenas de Bolivia) resaltó que para una buena coordinación y cooperación entre la justicia ordinaria y la justicia indígena, se requiere "conocer la diversidad de justicia que tenemos". "Por ejemplo hay diferencia en el ejercicio del derecho individual universal y el ejercicio del derecho colectivo". "Las autoridades judiciales no entienden nuestra visión nuestra misión, nuestra práctica que hacemos en nuestro territorio. Hoy en día estamos en desconfianza, pero es el momento de confiar entre nosotros para seguir avanzado".


Esta actividad fue organizada por el Tribunal de Justicia Indígena con el apoyo de Fundación TIERRA. Participaron invitados de pueblos indígenas de tierras altas y tierras bajas y representantes del Tribunal Supremo de Justicia, Tribunal Constitucional y Tribunal Agroambiental y otros especialistas en el tema.