La conciliación y la tecnología ayudan a reducir el minifundio

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La conciliación familiar y la incorporación de tecnología apropiada a la gestión de los derechos de propiedad en las comunidades del altiplano paceño ayudan a reducir el minifundio. Este hecho fue comprobado por el equipo de la oficinal regional Altiplano de Fundación TIERRA, explicó el especialista en temas agrarios Esteban Sanjines, en el seminario “Gestión local del catastro rural” realizado el 10 de mayo en el paraninfo de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA).

 

El especialista piensa que la administración comunal de aquellos derechos es un camino hacia la gestión local del catastro rural de acuerdo con los resultados obtenidos por TIERRA en comunidades de los municipios de Viacha y Tiwanaku, en los cuales trabaja la fundación.

 

Todo comienza con la formalización de acuerdos familiares respecto a la propiedad de predios. “Las comunidades están desarrollando lo que nosotros hemos llamado la gestión comunal de los derechos de propiedad, que es la construcción de acuerdos familiares con el fin de actualizar y administrar esos derechos”.

Según explica Sanjines, la comunidad organizada documenta los derechos de propiedad, fija reglas para la ejecución de actos administrativos y controla las transferencias internas de tierras, dando fe de esos actos a través de sus autoridades originarias.

Luego esas autoridades usan esos acuerdos conciliatorios familiares en procesos que permiten reagrupar predios dentro de la comunidad. “Eso es muy importante en un escenario donde el minifundio es muy fuerte. La posibilidad de reagrupar predios a la cabeza de las organizaciones sociales es un hecho comprobado de que es posible”, afirma el especialista.

¿Cuál es el propósito de estas acciones? El empoderamiento de la comunidad, de la organización social para regularizar sus derechos de propiedad. También está el objetivo de otorgar capacidades reales a la comunidad organizada para la administración de esos derechos y convertir la resolución de conflictos en un procedimiento constante al momento de redefinir y actualizar los derechos propietarios, explica Sanjines.

¿Cómo se consiguen esos objetivos? Además de contar con una organización comunal sólida es necesaria la utilización de tecnologías apropiadas, fáciles de utilizar y que mejoren la calidad de los resultados de conciliación. “Las comunidades ya tienen un procedimiento, tienen un mecanismo, tienen una lógica, pero es necesario que se incorporen tecnologías válidas, precisas y eficientes para que este proceso tenga sostenibilidad”, afirma el especialista.

Como consecuencia, Fundación TIERRA propone un modelo de gestión con dos etapas (ver gráfico): La construcción del inventario de los derechos de propiedad de la tierra a través del saneamiento interno y la regencia de ese inventario.

En los hechos la comunidad organizada elige personas que se encargarán de la actualización de los derechos propietarios. “Estas personas reciben una capacitación para el manejo del GPS, de software geográficos y de interpretación de mapas satelitales”, explica Sanjines.

Según el especialista, el uso de esas tecnologías contribuyen al empoderamiento de la comunidad y le otorgan la posibilidad de gestionar sus derechos propietarios sobre la tierra.

El seminario “Gestión local del catastro rural” contó con la participación de expertos internacionales como Jeronimo Treccani de Brasil e Iliana Stubenger de Venezuela. También participó el representante de la Organización de Estados Americanos, Rafael Beltrán; la docente de la Escuela Militar de Ejército, Martha Bozo; el representante de Geo Bolivia, Raúl Molina; el representante del colegio de geógrafos de Bolivia, Henrry Flores y el director del Instituto de Investigaciones de Geografía de la UMSA, Yuri Sandoval.