Indígenas de Colombia, Guatemala y Bolivia intercambiaron experiencias sobre acceso a la tierra

indigenas colombianos en chambi taraco

La defensa indígena de la tierra fue el tema del intercambio de experiencias entre originarios de Guatemala, Colombia y campesinos bolivianos que se encontraron en La Paz y expusieron sus vivencias en torno a la resolución de conflictos por la tierra y los recursos naturales. El jueves 21 de febrero la comunidad Chambi del municipio Taraco fue el espacio para la exposición de sus realidades en torno a esa temática. La actividad fue auspiciada por la agencia internacional de cooperación MercyCorps.

“Si estos espacios no se gestan, no podemos saber qué dificultades tienen ni qué cultura tiene cada país”, afirmó Willinton Murillo Quinto de la organización de comunidades negras del departamento colombiano de Chocó, ante los comunarios de Chambi, población ubicada a media hora del municipio Tiwanaku por carretera de tierra, en la provincia Ingavi de La Paz.

Cerca al mediodía de esa jornada, en un ambiente soleado pero con el piso húmedo por la lluvia recién caída, los indígenas aymaras de Bolivia, los colombianos y guatemaltecos se estrecharon en abrazos fraternales, en el espacio abierto aledaño a los equipamientos del pueblo, donde los anfitriones improvisaron una testera, con un fondo de mantas multicolores de lana, de oveja colgadas entre tres mástiles en los cuales flameaban la bandera boliviana, la wiphala y la bandera de la comunidad.

Los anfitriones ataviados con ponchos rojos les dieron la bienvenida formal. El mallku Pedro Chequipa Quispe dijo: “Aquí vivimos, ésta es nuestra casa y les pedimos que se sientan como en la suya”.  Feliciano Quispe del  Comité de saneamiento también saludó la presencia de los extranjeros y expresó que esa era una oportunidad para conocer lo que se hacía en otros países en cuanto al tema tierra.

Murillo destacó la unidad de los indígenas con base en la tierra: “Cuando uno viene aquí, sabemos que nos está uniendo lo mismo, que es la madre tierra”. Según el colombiano, los intercambios promueven el impacto masivo de los proyectos. “Creemos que cualquier proyecto que se genere no tendrá un impacto masivo como éste cuando no se hacen intercambios (…) yo aquí, en un espacio distinto al mío ya me siento representado, es un honor y una alegría inmensa”.

Miguel Balan representante de los indígenas de Guatemala saludó a los anfitriones y a sus pares colombianos en un idioma de la región Q’echi’ de Altaverapaz y explicó que en su país los indígenas también hablan sobre el tema tierra: “En Guatemala también estamos haciendo eso. Somos el 80 por ciento de indígenas allí, pero en nuestro caso tenemos muchas desventajas”.

A su turno, Nely Bazán, representante de la Unidad para la atención y reparación integral para las víctimas del conflicto armado del gobierno colombiano, expresó su esperanza de que la tierra sea un factor para lograr la paz en ese país convulsionado por el conflicto armado entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el narcotráfico y el Estado de ese país desde hace décadas. “Vivir esta experiencia viene a retroalimentar el proceso de reparación integral para las víctimas que se ha emprendido en nuestro país. Uno de los temas que abarca este proceso es la restitución de tierras y esperamos que todas estas experiencias contribuyan a lograr la paz a través de la tierra”, expresó la representante gubernamental.

Entrega de plano

Otra de las actividades de la jornada fue la entrega del plano de los predios de Chambi a las autoridades de la comunidad.

El Mallku Chequipa agradeció la entrega y explicó que ese plano serviría para la siguiente fase que es la titulación por parte del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA). Murillo felicitó a los campesinos aymaras por su trabajo de cartografía y a Fundación TIERRA por el impacto que logró su trabajo de 20 años.

Los indígenas colombianos, en palabras de Murillo, valoraron el trabajo de sus pares bolivianos. “Quiero reconocer el valor de seguir protegiendo la tierra”.

Balan afirmó que este trabajo preserva la tierra para los hijos de la comunidad Chambi. “Nosotros ya estamos pasando, ya estamos viejos, pero los niños vienen y a ellos hay que inculcarles el uso de la tierra, las bendiciones que nos da la tierra”.