Minería y agricultura agravan sequía en Bolivia

La escasez de agua causada por la peor sequía de Bolivia en 25 años se ha visto exacerbada por el crecimiento de la población en las ciudades, la mala infraestructura y el impacto de grandes plantaciones agrícolas y proyectos mineros.

 

 

La escasez de agua causada por la peor sequía de Bolivia en 25 años se ha visto exacerbada por el crecimiento de la población en las ciudades, la mala infraestructura y el impacto de grandes plantaciones agrícolas y proyectos mineros, según informaron activistas. Bolivia declaró el estado de emergencia nacional la semana pasada debido a que una prolongada sequía ha diezmado cosechas y ganado, afectando a más de 177 mil familias en todo el país.

 

Los activistas de derechos ambientales y de tierras dicen que la sequía ha expuesto el impacto de los proyectos mineros, pues aseguran que desvían el suministro de agua y contaminan lagos y otras fuentes de agua.

 

"Las minas subterráneas que utilizan mucha agua también tienen un impacto en los suministros de agua", dijo Oscar Bazoberry, director del Instituto de Desarrollo Rural de Sudamérica.

 

Por su parte, el presidente de Bolivia, Evo Morales, ha negado tales acusaciones, incluyendo reportes en medios locales de que una compañía minera china está operando en el glaciar Illimani, cerca de la capital, La Paz, que provee agua potable a 2.8 millones de habitantes.

 

"Ninguna empresa china está trabajando en Illimani y ninguna cooperativa minera está dañando el flujo de agua a La Paz", dijo Morales en un comunicado el 21 de noviembre.

 

Entretanto, los activistas también dicen que los proyectos agrícolas a gran escala, como la soya y las plantaciones de caña de azúcar, que comenzaron a fines de los años noventa, han reducido los bosques de Bolivia y han consumido mucha agua.

 

"Las grandes empresas agrícolas utilizan el agua como su propio recurso privado", dijo Gonzalo Colque, director de la Fundación Tierra, un grupo ambiental no gubernamental boliviano.