Conozca por qué surge la producción de materias primas agrícolas en los años 80

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Transcurrían los años 80, que algunos calificaron como "década perdida", cuando los colonizadores menonitas y japoneses introdujeron el cultivo de soya en el oriente boliviano. A mediados de ese decenio el país adoptaba el modelo económico del libre mercado como parte del ajuste estructural que lo sacaría de la hiperinflación.

Este es parte del contexto en el que se inició la "penetración de los 'cultivos flexibles'", según expresa Gonzalo Colque en la investigación "Expansión de la frontera agrícola: Luchas por el control y apropiación de la tierra en el oriente boliviano" que TIERRA presenta en La Paz el miércoles 14 de mayo a las 19:00 en el salón de eventos Auditorium.

La descripción señala que en ese período cayeron los precios internacionales del estaño y se derrumbó la minería como sostén de la economía boliviana. Entonces surgió la producción agrícola primaria destinada a la exportación como una de las alternativas económicas.

El Estado jugó un rol decisivo porque reasignó fondos públicos para apoyar iniciativas privadas con "ventajas comparativas", entre los que se cuentan proyectos de infraestructura localizada y apoyo económico a la banca privada para otorgar créditos a los agro-exportadores.

Al amparo del programa "Tierras Bajas del Este" del Banco Mundial se produjo la expansión de los cultivos de soya con el uso de maquinaria para la producción a gran escala, técnicas de monocultivo e insumos agrícolas importados a partir de 1991.

En la década de los años 90 comienza la incursión y llegada de capitales transnacionales al sector agrícola destinados a la producción de soya y al control de la producción, acopio, procesamiento y comercialización de la agroindustria.

Después de relatar el contexto, el autor anota dos elementos de análisis para este período. La producción de soya y otras materias primas agrícolas se fortalecieron una vez finalizados los programas de asentamientos o colonización. El cierre de los programas de asentamiento en Yapacaní y San Julián posibilitó que los terratenientes vinculados a grupos de poder ocupen más tierras en las zonas de expansión de forma sistémica.

En segundo término, la importancia relativa de la producción de materias primas agrícolas sigue siendo marginal en comparación con la de países vecinos como Brasil, Argentina y Paraguay; aunque para la realidad agraria del país esa producción ocasionó un cambio significativo en la estructura de tenencia de la tierra.

Este es a modo de muestra uno de los temas que aborda la investigación de Colque que trata sobre un tema de actualidad y que es controversial debido a sus implicancias socio-económicas y políticas.