Comunidad / julio 2010
Una experiencia en Itika guasu ayuda a los habitantes de esta TCO
Los guaraníes de Tarija luchan contra la sequía
A pesar de que la carencia de lluvias provoca dificultades entre los habitantes del Chaco boliviano y otros sectores rurales del país, los guaraníes de la TCO Itika Guasu, en Tarija, sobrellevan esta carestía sin perder animales y con cierto éxito económico.
El coordinador del programa Itika Guasu del Centro de Estudios Regionales (Cerdet), Ángelo Lozano, informa que 75 familias de siete comunidades de la TCO, ubicada en el municipio de Entre Ríos, participan de un proyecto de manejo de ganado vacuno desde hace seis años.
El proyecto está dividido en dos partes. “En primer lugar nosotros ayudamos a construir la ‘casa’ y luego distribuimos animales”, puntualiza Lozano.
La construcción de la casa hace referencia a las tareas de construcción de las cercas alambradas en varios predios de las comunidades, la siembra de arbustos naturales alimenticios en éstas y la planificación del manejo adecuado de las plantas propias del lugar. A la par, los indígenas construyen atajados que sirven para acumular el agua de la lluvia o captan recursos hídricos de un río cercano.
“En estos años, esos alambrados (terrenos cercados) han aumentado de tamaño; comenzamos con predios menores a las cien hectáreas y, actualmente, los siete alambrados ocupan, en total, 1.170 hectáreas”, dice Lozano.
Estos espacios cerrados no son utilizados simultáneamente por los siete grupos de socios; al contrario, cada terreno es usado siguiendo un sistema de rotación, el mismo que garantiza la existencia de pastos y agua para los animales durante todo el año. Como resultado de esta tarea, las familias guaraníes casi no han cuantificado pérdida de animales por falta de acceso al agua o a alimentación.
Desde principios de año, los guaraníes de Itika Guasu instalaron un frigorífico en el mercado de Entre Ríos y desde este espacio comercializan los excedentes cárnicos.
“Uno de los hechos a destacar es que este proyecto rescata también modalidades de trabajo propias de la zona, los guaraníes tienen experiencia en el manejo del ganado porque antes de acceder a la propiedad de su TCO trabajaban con los ganaderos del lugar”, destaca el coordinador Lozano.
Sequía
En todo caso, el representante del Cerdet reconoció que la “sequía afecta a los guaraníes, pero en menor medida que a los ganaderos o campesinos vecinos, ya que ellos practican la ganadería extensiva y no tienen planes de manejo de sus reses”. Este tipo de trabajo consiste en dejar a las vacas y toros que deambulen por el monte, acción que no les garantiza el acceso al alimento y menos al agua, en especial durante estos meses.
“Por eso, y aunque los períodos sin lluvia han aumentado en los últimos años, los guaraníes están listos para afrontar esta temporada”, destaca Lozano.
Precisamente, un informe del Servicio Nacional de Metorología e Hidrología (Senamhi), dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, destaca que entre mayo y septiembre las cantidades de lluvias son prácticamente insignificantes (apenas el 8% del total anual).
El Senamhi señala que entre marzo y junio de este año el déficit de lluvias superó el 70% de los niveles esperados para estos meses.
A este problema se suma el hecho de que regiones del norte paceño y los llanos orientales, principalmente en el departamento del Beni, también registran carencia de lluvias, explicó la jefa de la unidad de Pronósticos del Senamhi, Marisol Portugal.
DESTACADO
Más de 20.000 familias, de casi todo el país, sufren por la sequía, estas personas perdieron o temen perder sus cultivos y sus animales.
Desde junio un Decreto prevé paliar los efectos de la sequía en el Chaco
A mediados de junio, el gobierno nacional emitió el Decreto Supremo 560 que autoriza la adopción de medidas de emergencia para paliar los daños provocados por la sequía en la región del Chaco, distribuida en los departamentos de Chuquisaca, Tarija y Santa Cruz.
La norma tiene el propósito de facilitar la atención a los municipios de Monteagudo, Huacareta, Vaca Guzmán, Huacaya, Macharetí en Chuquisaca; Entre Ríos, Yacuiba, Villamontes y Caraparí en Tarija; y Lagunillas, Cabezas, Camiri, Charagua, Boyuíbe, Gutiérrez y Cuevo en Santa Cruz.
La norma autoriza a los gobiernos departamentales y municipales a hacer uso de recursos económicos presupuestados para la ejecución de acciones y proyectos de emergencia de atención inmediata de la sequía en las regiones afectadas.
No obstante, la ejecución de esta norma enfrenta, hasta la fecha, diferentes obstáculos, entre estos el hecho de que las gobernaciones no pueden acceder a sus recursos, porque deben modificar sus razones sociales de prefecturas a gobiernos departamentales.
Además, todo el país tiene problemas y, como ocurre con el Chaco boliviano, están a la espera de auxilio para superar sus dificultades.
PUNTEO
- Villamontes (Tarija), la falta de lluvias comenzó en enero.
- Muyupampa (Chuquisaca) sufre por falta de agua desde febrero.
- Cordillera (Santa Cruz) registra pérdidas de ganado y cultivos.
- Beni. Bajaron los niveles de los ríos.
- Pando con menos problemas, pero bajaron los niveles de los ríos.
- La Paz, las cosechas del altiplano se retrasaron y bajó el nivel del lago Titicaca.
- Cochabamba, problemas en la producción de trigo.
- Oruro, en riesgo la producción de quinua.
- Potosí, la producción de camélidos en riesgo. |
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