Proponen "un gran viraje agroalimentario" para acabar con el minifundio

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Para afectar las causas estructurales del minifundio, el investigador y profesor universitario José Núñez del Prado propone "un gran viraje agroalimentario" compuesto por un paquete de disposiciones y políticas públicas organizado en cinco componentes: una reforma agraria que recupere su espíritu original para afectar latifundio y minifundio, cambios hacia una agricultura sustentable, tratamiento de la silvicultura forestal y la Amazonía, cambios en el consumo alimentario y cambios en la política macroeconómica, comercial, de precios y mercados de alimentos.


El agrarista señala que hace falta un "cambio de timón" en la forma en que se encara el tema agrario. Este planteamiento está contenido en su estudio "Minifundio: problemática compleja e integral con articulación rural-urbana-regional-nacional", incluido en el número 1 de la Serie "La problemática de la tierra a 18 años de la Ley INRA".


"Más que una nueva ley para una tercera reforma agraria aislada, se requiere un cambio de timón, un paquete de medidas sistemáticas que abarquen varias esferas", afirma Nuñez del Prado. De manera creativa, acuña la frase "gran viraje agroalimentario nacional" en referencia a los cambios que son necesarios en la política de tierras y agricultura. De esta forma, expresa sus diferencias con posturas "antropologistas" y "culturalistas" que optan por una política de no intervención. "Esto puede derivar en el inmovilismo o en la relativización de las visiones sobre los transgénicos, los agrobiocombustibles; en suma, en torno a las concepciones y prácticas de la revolución verde", señala el autor.


Un abordaje marcadamente integral del minifundio, en su criterio, es la única manera de tratar el tema con seriedad. Afirma que el factor 'tamaño de la parcela' debe complementarse con otros elementos: las opciones tecnológicas, la disponibilidad de capital, el tamaño de la unidad familiar y la cercanía al mercado.


Núñez del Prado afirma que el minifundio no es estático en Bolivia y puntualiza una serie de factores que coadyuvaron en esta transformación. Entre los más destacados figuran el fenómeno de la migración y la llamada "nueva ruralidad" que estaría caracterizada por un cambio sustancial en las estrategias de vida y en la composición socio-demográfica del área rural.

 

     
   ¿Qué es el minifundio?


La definición de minifundio ha sido históricamente un tema controversial entre los estudiosos de las cuestiones agrarias y rurales. En Bolivia, si bien a menudo el tamaño de parcela es el criterio que predomina para su identificación, queda claro que dicho tamaño varía según las características geográficas de una zona en particular. Así, 20 hectáreas podrían ser consideradas minifundio en los llanos de Santa Cruz donde la producción soyera requiere de extensos campos, mientras que las mismas 20 hectáreas en el altiplano norte de La Paz serían consideradas suficientes para una producción agropecuaria rentable. De este modo, podemos entender el minifundio como una superficie de tierra que en su contexto particular no permite la reproducción económica y social del hogar.

  
     

 

Nota. El estudio de José Núñez del Prado está disponible en el siguiente enlace (Parte II) http://goo.gl/nqtl73.